Parte 5: El futuro de nuestro trabajo

*|MC:SUBJECT|*
Parte 5
El futuro de nuestro trabajo

Hablar del futuro de nuestro trabajo significa hablar del futuro del agua en la Cuenca Alta del Río Laja, sin duda, pero también más allá. La gestión integrada del agua en todo el mundo es cada vez más esencial, ya que las reservas de agua se están degradando considerablemente debido a las actividades humanas. En nuestra región, en particular, estamos experimentando un nivel sin precedentes de extracción de agua de nuestro acuífero, lo que crea problemas ambientales, sociales y sanitarios muy graves. Esta extracción excesiva no deja a las numerosas comunidades rurales y urbanas otra opción que consumir agua extraída de profundidades cada vez mayores y altamente contaminada con arsénico y flúor. Se trata de dos sustancias químicas extremadamente tóxicas responsables de multitud de efectos sobre la salud humana, como enfermedades cutáneas, fluorosis dental y esquelética (los dientes se manchan permanentemente y los huesos se vuelven frágiles y se deforman), trastornos cognitivos y de aprendizaje en los niños, enfermedades renales crónicas y distintos tipos de cáncer.  Sin embargo, estos contaminantes tan difíciles de eliminar no se limitan a nuestra región. Según un estudio reciente de Pawan Kumar Jha y Piyush Tripathi, dos científicos del agua muy notables:

"La contaminación de las aguas subterráneas por arsénico y fluoruro se está convirtiendo en la principal preocupación del mundo debido a su naturaleza altamente tóxica, que provoca efectos negativos en la salud incluso a bajas concentraciones".

Estamos firmemente comprometidos con las soluciones innovadoras y de bajo costo, acompañadas de modelos eficaces de implementación comunitaria, que se necesitan para abordar tanto las necesidades sociales de las comunidades en riesgo que se ven desproporcionadamente afectadas por estos retos hídricos modernos, como los retos técnicos del agua, cada vez más complejos, a los que nos enfrentamos ahora en el siglo XXI.

Por eso, en los últimos once años, en Caminos de Agua hemos desarrollado e implantado soluciones prácticas, como sistemas de cosecha de agua de lluvia, inodoros de compostaje y nuestras galardonadas tecnologías desarrolladas internamente, Aguadapt y nuestro nuevo Sistema de Tratamiento de Aguas Subterráneas. Gracias a estas soluciones, hasta la fecha hemos beneficiado directamente a más de 45.000 personas. Sin embargo, en los próximos cinco años queremos multiplicar ese impacto y llegar a más de 225.000 personas en nuestra cuenca y en todo México. La combinación exitosa de nuestras tecnologías, junto con nuestro desarrollo comunitario y modelos educativos, nos permite ahora crear resultados replicables y escalables que llegarán mucho más allá de las fronteras de nuestra cuenca en el futuro.

STAS - Tratamiento a escala comunitaria de la contaminación por arsénico y flúor

Nuestro pionero Sistema de Tratamiento de Aguas Subterráneas (STAS), que ganó el primer premio en el Desafío Medioambiental RELX en 2022, es una innovación clave para hacer frente a los retos sistémicos de la contaminación por arsénico y flúor, ya que es el primero en eliminar de forma eficaz y económica estos contaminantes a escala comunitaria, y ahora está listo para un despliegue más amplio. Tras más de seis años de desarrollo y dos exitosos proyectos piloto, nuestra visión para los próximos cinco años es tener 10 sistemas a escala real funcionando en comunidades sustancialmente mayores, beneficiando directamente a 10.000 personas de nuestra región. De este modo, desarrollaremos un modelo integral – que incluya tanto los componentes técnicos como los sociales – que pueda ser fácilmente reproducido por gobiernos, ONGs y otros agentes clave en regiones que se enfrentan a retos similares en materia de calidad del agua. Ya estamos trabajando con la Comisión Estatal del Agua de Guanajuato para validar nuestro STAS actual, un paso fundamental para su posterior reproducción.

Foto: Allie Álvarez (a la izquierda) -Directora de Tecnología de Caminos- explicando a un grupo de donadores cómo funciona el STAS junto con nuestra Organizadora Comunitaria Ana Torres (a la derecha y con gafas) y María del Rosario Cenovio (en el extremo derecho), que formó parte del comité original del agua encargado de hacer funcionar este sistema.

Aguadapt - Tratamiento accesible del agua doméstica 

El STAS no es nuestra única tecnología galardonada que está experimentando una amplia expansión de uso, nuestro filtro de agua cerámico, Aguadapt, está experimentando ahora una profunda transformación para ponerlo a disposición comercial de socios gubernamentales y ONGs de todo el país. Esto nos permitirá diversificar nuestras fuentes de financiación y, al mismo tiempo, ampliar el acceso al agua potable a decenas de miles de personas en comunidades vulnerables con una tecnología de filtración de agua probada y sostenible diseñada para uso doméstico.

Foto: María José (de rosa), supervisora de Aguadapt en Caminos, verificando la producción de nuestro filtro cerámico junto con Julio Corzo (a la izquierda) -nuestro socio de producción cerámica- y Charlie Sellers (PhD) (a la derecha), asesor técnico clave y miembro de la mesa directiva que trabaja con Caminos en el Aguadapt.

Transformar el agua de lluvia en un recurso más amplio

Los sistemas de agua de lluvia siguen siendo una solución necesaria y eficaz, y estamos ampliando enormemente nuestro alcance mediante asociaciones estratégicas. Hoy en día, estamos colaborando con el Gobierno Municipal de San Diego de la Unión, así como con la Fundación Gonzalo Río Arronte, Rotoplas y numerosas organizaciones de base y lídereres de ONG, como INANA A.C., CUVAPAS y SECOPA, todo ello para aumentar drásticamente nuestro impacto a través de la colaboración. A través de estas asociaciones, habremos instalado más de 1.200 sistemas de captación de agua de lluvia a gran escala a finales de año, y nuestro objetivo es duplicar ese impacto en tan sólo los próximos 3 años.

De cara al futuro, una de nuestras principales estrategias será captar mucha más agua de lluvia -no sólo en cisternas, sino también en suelos y embalses- para utilizar este recurso para mucho más que agua potable en comunidades con escasez de agua.  Estamos formalizando nuevas alianzas con organizaciones como Tikkun y Salvemos al Río Laja para crear nuevos proyectos integrados que combinen nuestras alternativas de captación y tratamiento del agua de lluvia con "jardines de lluvia", programas de reforestación, una mayor gestión de las cuencas hidrográficas y la rehabilitación de depósitos masivos de captación de agua de lluvia a escala comunitaria. Estos proyectos más holísticos ayudarán a crear comunidades sustancialmente más resilientes.

Foto: Miembros de la comunidad trabajando en la construcción de un sistema de rcosecha de agua de lluvia de ferrocemento.

Ampliar nuestro alcance a través de la educación

Una parte clave de lo que ha demostrado ser el enfoque único de Caminos de Agua -y su éxito singular- es nuestro programa de educación y divulgación, que utilizamos en todas las comunidades con las que nos relacionamos. Actualmente estamos trabajando con diligencia en un importante rediseño de nuestros materiales educativos para incluir secciones actualizadas y ampliadas sobre el agua y la salud. 

Para maximizar el impacto de nuestro trabajo, también estamos elaborando un nuevo Manual del Facilitador, que podremos utilizar con grupos comunitarios, así como con otras organizaciones asociadas, institutos, organismos gubernamentales y otros educadores para que encabecen estos proyectos por su cuenta, necesitando mucha menos asistencia directa de Caminos. De esta forma podremos ampliar considerablemente nuestro alcance, impacto y resultados de forma eficaz y eficiente en los próximos años sin tener que aumentar nuestro equipo de forma individual.  Con nuestro nuevo Manual del Facilitador y materiales actualizados, permitiremos que las comunidades y otras partes interesadas controlen plenamente el proceso de aprendizaje, intercambio, organización e instalación de soluciones de agua por sí mismos, con un mínimo de orientación y supervisión por parte de Caminos.

Foto: Saúl Juárez, Coordinador de Proyectos Comunitarios de Caminos, impartiendo un taller técnico sobre cómo instalar un sistema de cosecha de agua de lluvia.

Esta es la última parte de una serie de 5.  Si no lo has hecho, por favor da clic en los siguientes enlaces para leer las otras partes de esta serie: Parte 1 – la Causa, Parte 2 – El impacto, Parte 3 – Las consecuencias y Parte 4 – Nuestra respuesta.

Comparte Comparte
Tweetea Tweetea
Reenvía Reenvía






Romeo Robles